NUESTRA HISTORIA
Todo empezó con dos perros.
Velcro y Chiquito.
Velcro es una falsa galga rescatada, de tres patas.Chiquito apareció golpeado en un campo vecino y, básicamente, decidió que este iba a ser su nuevo hogar y nosotros, su familia.
No le preguntamos demasiado.
Durante años vivieron entre la ciudad y el campo. Y cada vez que llegaban al campo pasaba algo bastante evidente: eran otros perros.
Más activos. Más tranquilos. Más fuertes. Más felices.
Corrían, exploraban, dormían mejor.
El cambio era tan evidente que empezamos a recibir la misma pregunta de amigos y conocidos:
“¿Dónde los dejás cuando te vas?”
Y ahí apareció la idea.
DE UN CAMPO PARA DOS PERROS A UNA ESTANCIA PARA MUCHOS.
Habíamos visto de cerca lo difícil que puede ser encontrar un lugar donde dejar a un perro con tranquilidad.
También habíamos escuchado suficientes historias de guarderías donde todos los perros compartían los mismos espacios, sin demasiada atención a sus diferencias.
Entonces pensamos:
¿Y si hacemos el lugar donde nosotros mismos querríamos dejar a nuestros perros?
Así empezamos a hacer una obra para transformar unas viejas caballerizas de La Solución en una Estancia Canina. Investigamos, contactamos gente especializada para que trabaje con nosotros y poder brindar el mejor servicio posible.
Un lugar cuidado, espacioso y pensado alrededor de ellos.
Con campo de verdad.
Con personas viviendo en la estancia que aman los perros.
Con atención permanente.
Y con la tranquilidad de saber que, mientras vos estás lejos, ellos están bien.